Soporte Vital Básico Pediátrico

Video normas 2020
Texto con adaptaciones a normas 2025

Definiremos soporte vital básico como el conjunto de maniobras básicas, no invasivas, destinadas a mantener con vida a un paciente que no ha llegado a la pubertad, hasta la llegada de respondedores avanzados.

Los pacientes pediátricos pueden dividirse en; lactante, que es toda aquella persona menor de 12 meses y mayor de 28 días, niño es una persona con edad que comienza al año y termina con la aparición de la pubertad, evidenciada por la aparición de caracteres sexuales, como el crecimiento de las mamas en niñas o bello púbico en niños, esto ocurre aproximadamente a los 8 años, y adolescente desde los 8 años o el inicio de la pubertad hasta los 18 años.

Las principales causas de paro cardiorrespiratorio pediátrico podemos dividirlas entre niños sanos y previamente enfermos. En sanos destaca la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño, ingesta de tóxicos, asfixia por inmersión e hipotermia o hipertermia, todas causas accidentales. En niños enfermos la principal causa es de origen respiratorio, lo que orienta la reanimación de forma distinta que en adultos, ya que en ellos la principal causa es de origen cardiovascular. No obstante eso la causa cardíaca también es prevalente en niños.

La American Heart Association ha acuñado una nemotecnia para recordar los pasos a seguir durante un paro cardiorrespiratorio, que es llamada cadena de sobrevida, ya esta asegura los máximos niveles de supervivencia posibles.

La cadena de sobrevida fue unificada a la de adultos en las normas 2025 y se encuentra explicada en la unidad de soporte vital básico del adulto.

La secuencia de reanimación pediátrica es una serie de acciones que deben tomar los testigos de un paro cardiorrespiratorio pediátrico para obtener el retorno a circulación espontánea, o en su defecto, mantener con vida al paciente pediátrico hasta la llegada de equipos avanzados de reanimación. Estos pasos son:

  1. Verificar la seguridad de la escena. Los reanimadores deben garantizar que la escena de reanimación es segura para ellos y los eventuales testigos. Los reanimadores deben ser parte de la solución, no convertirse en un problema. Este paso comienza en el segundo eslabón de la cadena de sobrevida pediátrico.
  2. Reconocer el PCR, para esto se realiza la evaluación del soporte vital básico que consiste en comprobar si el paciente respira, responde y tiene pulso, considere que en lactantes el pulso debe palparse en la arteria braquial y en niños y adolescentes puede usar el pulso carotídeo o femoral.
  3. Iniciar RCP. La primera técnica son las compresiones torácicas, que es similar en niños y adultos, con la diferencia que en niños pequeños y lactantes puede realizarse con una mano solamente. La profundidad de compresiones debe ser de 5 centímetros o 1/3 del diámetro anteroposterior del tórax. En lactantes las compresiones pueden realizarse con dos dedos pulgares en presencia de dos reanimadores, o con una mano cuando se encuentre solo.

Como la causa de PCR pediátrico es en su mayoría respiratoria, las ventilaciones son más importantes en niños. A pesar de eso si el reanimador no está dispuesto a realizar ventilaciones puede solo realizar compresiones torácicas hasta la llegada de ayuda avanzada.

Existen diversas formas de suministrar ventilación en población pediátrica, la primera es la respiración boca a boca usada en niños y adolescentes, en lactantes, por el tamaño de su cara, la forma de suministrar ventilaciones es la técnica boca – boca nariz. Cuando se encuentre solo la relación compresión ventilación debe ser 30 es a 2 y con más reanimadores debe ser de 15 es a 2. una tercera forma, más avanzada de suministrar ventilaciones es a través de un dispositivo bolsa mascarilla usando la técnica de C y E.

Siempre que realice ventilaciones asistidas debe considerar que buena parte del aire insuflado tiene por destino el estómago, esto puede producir distención gástrica y aumentar el riesgo de regurgitación y aspiración de contenido gástrico.

  • Uso del desfibrilador externo automático. Para usar el DEA debe seguir 6 pasos:
    • Posicionar el DEA a la cabeza del paciente, en el lado de su operador,
    • Encender el DEA
    • Escuchar las instrucciones del DEA, le solicitará que quite la ropa del torso del paciente e instale los parches de desfibrilación, algunos envases traen parches pediátricos y otros usan los parches para adultos, pero solicitan que presione un botón para pacientes pediátricos y así regular la energía a utilizar.
    • Análisis de ritmo cardíaco. No tocar al paciente para que el DEA sea capaz de reconocer el ritmo cardíaco.
    • Descargar. Si el DEA así lo solicita, debe realizar una descarga, asegurándose que nadie toque al paciente. De lo contrario, pasar al siguiente paso.
    • Reiniciar RCP

Existen varias diferencias entre la RCP para adultos y niños, La primera es la relación entre compresiones y ventilaciones. Como se vio en clases anteriores en adultos debe realizarse 30 compresiones cada 2 ventilaciones, en niños la relación depende de la cantidad de reanimadores, se realizan 15 compresiones por dos ventilaciones cuando hay dos o más reanimadores, sin embargo, cuando existe solo un reanimador debe priorizar las compresiones y realizar 30 compresiones cada 2 ventilaciones. Otra diferencia, aunque sutil, es la profundidad de las compresiones, en adultos debe ser entre 5 a 6 centímetros, mientras que en niños, debe ser de máximo 5 centímetros, para esto se puede usar solo una mano.

Otra diferencia es el momento en que se debe activar el sistema de emergencias 131 en el PCR extrahospitalario, en adultos debe activarse antes de iniciar la reanimación, en niños también es así cuando el PCR es súbito o se encuentra en presencia de alguien que puede llamar al 131 paralelamente. Sin embargo, cuando el PCR no es presenciado y nos encontramos solos, asumiremos que es de causa respiratoria y realizaremos 2 minutos de RCP previo a activar el sistema de emergencias médicas si no puede realizarse paralelamente.

Al igual que en adultos existen algunos conceptos críticos para una reanimación de alta calidad, estos son, comenzar las compresiones rápidamente a una velocidad adecuada de 100 a 120 por minuto y a una profundidad de 5 centímetros en niños, 4 centímetros en lactantes o 1/3 del diámetro anteroposterior del tórax, permitir una expansión torácica completa, minimizar las interrupciones a máximo 10 segundos y no ventilar excesivamente.

Paro Respiratorio en Pediatría

Otra condición que compromete severamente la vida de un niño y puede ser resuelta con maniobra básicas es el paro respiratorio, que consiste en la detención súbita de la ventilación, pero sin la detención del corazón, esta condición dura solo algunos minutos, tras eso el paciente caerá en paro cardiorrespiratorio, por eso hay que revertirlo antes que esto ocurra. Para eso debe suministrar una ventilación cada 2 a 3 segundos y reevaluar después de dos minutos, si tiene pulso mayor a 60 por minuto y aun no ventila, debe continuar las ventilaciones, por el contrario, si no tiene pulso o este es menor a 60 pulsaciones por minuto debe iniciar RCP.

OVACE en Pediatría

Una tercera condición que compromete la vida es la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño, esta puede ser parcial o completa, dependiendo de la posibilidad o no de emitir sonidos, si es capaz de emitirlos es parcial, el paciente debe ser estimulado a toser, además debe activar el sistema de emergencias médicas SAMU o intentar trasladar a un centro asistencial para retirar el cuerpo extraño. Nunca intente extraerlo a ciegas.

Si la obstrucción es completa y el paciente tiene menos de 1 año la maniobra consiste en dar 5 golpes secos interescapulares con el paciente en prono, para luego llevarlo a supino, revisar la boca en busca del cuerpo extraño, si este no se puede retirar, debe dar 5 compresiones torácicas con los dedos índice y medio, debe repetir esta acción hasta que el paciente caiga inconsciente o logre retirar el cuerpo extraño, si la persona pierde la conciencia el reanimador iniciará maniobras de RCP, asumiendo que el paciente está en paro cardiorrespiratorio.

Si el paciente tiene más de 1 año, se debe realizar 5 golpes interescapulares seguidos de 5 maniobras tipo Heimlich, que consisten en compresiones epigástricas fuertes con el puño hacia atrás y arriba, rodeando al paciente con los brazos desde atrás, en niños debe realizarse arrodillado para equiparar las alturas del paciente y el reanimador.

Preguntas

  1. Señale y explique la principal diferencia de la cadena de sobrevida de adultos y niños
  2. Si solo dispone de DEA con parches para adulto, ¿Puede usarlos en niños?
  3. ¿Cómo son las técnicas de compresiones en niños y lactantes?
  4. ¿Cómo obtenemos el pulso central en un lactante?
  5. En niños, ¿hay alguna condición que haga iniciar RCP en pacientes con pulso?
  6. Menciones diferencias entre RCP para adultos y pediátricos
  7. ¿Cuál es la velocidad de las ventilaciones de rescate en niños?
  8. ¿Cuál es el manejo de OVACE total en lactantes?