Evaluación y manejo de lesiones traumáticas específicas del tórax

Los proveedores prehospitalarios deben tener conciencia de lo importante de los órganos intratorácicos y que su correcta evaluación y manejo determinan el resultado del proceso prehospitalario del trauma.

Fracturas costales

Las fracturas costales afectan aproximadamente al 10% de los pacientes traumatizados. Las costillas que se fracturan con mayor frecuencia van desde a la 4 a la 8 y la región más fracturada es el arco posterior. La mortalidad asociada a esta condición patológica aumenta con la edad y cantidad de fracturas involucradas.

Las fracturas costales suelen asociarse a patologías traumáticas de órganos intratorácicos, de esta la más común es el neumotórax. Sin embargo puede ocurrir desgarro aórtico, hemotórax y contusión pulmonar. Cuando las fracturas afectan a las costillas inferiores se lesionan órganos abdominales. La parrilla costal derecha afecta mayormente al hígado y las izquierdas al bazo

Clínicamente se manifiesta con dolor torácico reproducible a la palpación, respiración y movimiento, asociado a dificultad respiratoria y crépitos.

El manejo es sintomático y se relaciona con en control del dolor principalmente con analgésicos. El uso de opiáceos se indica para dicho fin. También puede aliviar el dolor un correcto posicionamiento, el uso de cabestrillos.

Cada cierto tiempo se debe estimular al paciente a respirar profundo o toser, con el fin de evitar la formación de atelectasias.

Contusión pulmonar

Cuando un paciente se ve afectado por un traumatismo torácico contuso o penetrante, es posible que sangrado llene los alveolos generando disnea, afectando el intercambio gaseoso y la relación  lo que, de no ser corregido, puede llevar al paciente a la muerte.

Los evaluadores pueden pesquisar estertores a la auscultación, sin embargo en condiciones iniciales es posible que las alteraciones pasen desapercibidas para el equipo de atención prehospitalaria.

Lesión por contusión miocárdica

La contusión miocárdica suele generar por la acción de tercera colisión por desaceleración del corazón contra las paredes torácicas. La lesión miocárdica condiciona al paciente a sufrir arritmias, la más común es la taquicardia sinusal, que habitualmente no induce complicaciones. Otras arritmias menos comunes, pero más peligrosas son la taquicardia ventricular y la fibrilación ventricular.

Una condición que complica el cuadro clínico es el shock cardiogénico. En situaciones de traumatismo es normal  que el paciente curse con shock hipovolémico, una buena forma de discernir entre ambos tipos de shock es con la respuesta a soluciones fisiológicas, el shock cardio génico responde pobremente a esta terapia, incluso puede empeorar. Otro tipo de shock que puede presentarse en condición traumática es el neurogénico, que también responde de mala manera al suministro de soluciones fisiológicas. Por este motivo la evaluación del paciente politraumatizado debe ser integral.