Patologías traumáticas específicas de la cabeza y cuello

Trauma en la cabeza hace referencia a cualquier lesión que afecte la función encefálica, la continuidad ósea, de la piel o tejidos blandos.

Lesiones del cuero cabelludo

El cuero cabelludo se encuentra altamente vascularizado, por lo que sus lesiones, aunque fluctúan desde pequeños cortes hasta grandes heridas avulsivas, suelen generar grandes sangrados, llegando incluso al shock hipovolémico y la exanguinación.

Fracturas de cráneo

Las fracturas de cráneo pueden ser consecuencia de trauma contuso o penetrante. En ocasiones se presentan como una fractura lineal que pasan inadvertidas y en otras lo hacen como grandes hundimientos, donde los fragmentos de cráneo se proyectan hacia el encéfalo. También se presentan como fracturas abiertas. En todos los casos el riesgo de sangrado meníngeo o intracerebral es alto, así como el riesgo de infecciones por contacto del ambiente con el encéfalo. En muchos casos los pacientes con fractura de cráneo requieren evaluación neuroquirúrgica debido al elevado riesgo de aumento de la presión intracraneana, sangrados o infecciones, como la meningitis.

Un tipo especial de fractura de cráneo, habitualmente del hueso temporal, es la fractura de base de cráneo que como evidencia clínica genera la triada de Cushing mencionada capítulos atrás.

Lesiones faciales

Las lesiones faciales pueden ir desde leves contusiones hasta graves traumas exanguinantes, shock hipovolémico, fracturas y lesiones oculares, entre otras. El trauma facial puede comprometer gravemente la anatomía o la permeabilidad de la vía aérea, por secreciones, sangre o emesis.

Trauma ocular y orbitario

La lesión del globo ocular no es frecuente debido a las medidas anatómicas y reflejas que lo protegen, sin embargo es un diagnóstico que siempre debe tenerse en consideración ante trauma facial.

Una lesión que en el ambiente prehospitalario puede estar presente es la laceración palpebral. Siempre que el párpado este dañado considere que el globo ocular también lo está, la sospecha puede reducir el tiempo de atención oftalmológica y disminuir la pérdida de visión.

Abrasión corneal

La abrasión corneal es una pérdida de la continuidad de la cobertura del epitelio corneal. Es común en personas que usaban lentes de contacto al momento del accidente. Se presenta clínica mente con fotofobia, dolor intenso y lagrimeo.

Hemorragia subconjuntival

Consiste en un sangrado entre la conjuntiva y la esclera, es visible en la esclera, suele ser inocua y resolverse en el transcurso de algunos días, sin embargo su evaluación es necesaria, pues podría esconder otras lesiones más importantes.

Hifema

Se define Hifema como el cúmulo de sangre entre el iris y la córnea. Se produce por golpe directo. El paciente debe trasladarse en posición sedente de ser posible.

Globo ocular abierto

Herida que traspasa la córnea e lacera al globo ocular.

Al sospechar de cualquier trauma ocular en el campo prehospitalario es importante no manipular, no usar fármacos tópicos, posicionar un cono ocular sin presionar ni usar parches y trasladar a un centro con unidad de trauma ocular de urgencia lo antes posible.

Fracturas nasales

Es la fractura más frecuente de la cara. Consiste en la pérdida de continuidad del hueso nasal, se caracteriza por rinorrea, deformidad, dolor, equimosis y edema. La pérdida de líquido cefalorraquídeo, un líquido acuoso, debe provocar sospecha de fractura de la lámina cribosa del etmoides, uno de los huesos de la base del cráneo.

Fracturas tipo Le Fort

  • Le Fort 1: desprendimiento horizontal del maxilar respecto del piso de la nariz. La orofaringe puede perder permeabilidad por coágulo.
  • Le Fort 2: Fractura piramidal. Incluye fractura del puente nasal, el piso de la órbita y ambos maxilares.
  • Le Fort 3: Fractura medio facial. Separación completa de los huesos faciales respecto del cráneo. Presenta pérdida de simetría facial, puede presentar compromiso de la vía aérea y pérdida de líquido cefalorraquídeo.

Fractura mandibular

La fractura mandibular es la segunda más frecuente tras la nasal. Se caracteriza por dolor y mala oclusión, deformidad en escalón. Considere que en supino la vía aérea pierde permeabilidad por la pérdida de fijación de la lengua que implica la fractura de mandíbula.

Lesión laríngea

La fractura laríngea ocurre cuando una persona recibe un golpe potente en la cara anterior del cuello. Se caracteriza por un cambio en el tono de voz, en la evaluación se puede observar deformidad, crepitación, enfisema subcutáneo. En el examen físico también puede observarse hemoptisis. La intubación orotraqueal debe evitarse por la posibilidad de desplazar un cuerpo libre y obstruir la vía aérea, prefiera la cricotiroidostomía quirúrgica de ser necesario y estar disponible.

Lesiones vasculares cervicales

El cuello contiene las principales arterias y venas que nutren y drenan sangre desde el cerebro. Su lesión además de provocar grave riesgo de hipoperfusión cerebral y shock hipovolémico, también podría afectar la circulación arterial y venosa de vasos indemnes debido a compresión por sangre libre. La compresión de la vena yugular impedirá el retorno venoso, lo que podría aumentar la presión intracraneana y empeorar el cuadro clínico.

Una condición particular ocurre cuando el espacio intravascular de la vena yugular queda expuesto al ambiente. En dicho caso si la cabeza está por sobre el tórax la presión torácica negativa al inspirar puede inducir el ingreso de aire en ella y generar una embolia aérea. Esta situación es altamente mortal

Otra estructura que se puede comprimir por el sangrado cervical es la tráquea comprometiendo la vía aérea del paciente.

Una situación común que produce lesiones vasculares en el cuello es el cinturón de seguridad mal posicionado durante una colisión. El cinturón de seguridad nunca debe pasar por el cuello ni por su base.

Las lesiones vasculares cerebrales fueron tratadas en el capítulo de afecciones del sistema nervioso. Todas ellas pueden ocurrir de manera traumática y su presentación será similar.